De todas las preguntas que nos hacen en la primera visita, esta es la que más gente tarda en atreverse a formular: ¿cuándo hay que pagar y cuánto? Es una pregunta legítima y la respuesta debería estar escrita en el presupuesto, no improvisada a mitad de obra.
Así funciona un calendario de pagos sensato en una reforma integral en Valencia, y las señales de que el de enfrente no lo es.
Por qué una reforma no se paga al final
En una obra el dinero sale antes de entrar. El material de una reforma integral —cerámica, carpintería, mobiliario de cocina, máquina de climatización— se pide y se paga con semanas de antelación, y la mano de obra se abona cada mes. Si el contratista esperase a cobrar al terminar, tendría que financiar toda la obra de su bolsillo, y eso lo pagarías igualmente en el precio.
Por eso se paga por hitos ligados a trabajo ejecutado. El principio es simple: cada pago debe corresponder a algo que ya se ve en la obra.
Un calendario razonable
- Entrada al firmar, para arranque y pedidos iniciales. Suele moverse entre el 20 % y el 30 %. Por encima del 40 % antes de que haya empezado nada, hay que preguntar por qué.
- Segundo pago al cerrar demoliciones e instalaciones, cuando ya están hechas rozas, electricidad, fontanería y saneamiento. Es el hito más importante de la obra y el más fácil de verificar: se ve todo a la vista antes de tapar.
- Tercer pago con albañilería, pladur y alicatados terminados, con el suelo colocado.
- Cuarto pago al montar carpintería, mobiliario y aparatos.
- Liquidación a la entrega, con el repaso hecho y la documentación en la mano.
Lo importante no es el número exacto de pagos, sino que ninguno vaya por delante del trabajo. Un calendario donde a mitad de obra llevas pagado el 80 % es un calendario que te deja sin capacidad de reclamar.
Guarda siempre un último pago
La liquidación final tiene una función concreta: es lo que garantiza que el repaso se haga. Esa lista de detalles —una puerta que roza, una silicona mal rematada, un enchufe que quedó torcido— se resuelve en los días posteriores a la entrega, y se resuelve porque queda un pago pendiente.
Un 10 % final es una cifra habitual y razonable. Renunciar a ella para cerrar antes es lo que hace que meses después sigas esperando a que vengan a rematar.
Qué debe llevar el presupuesto, aparte del precio
- Las partidas desglosadas, con material, marca y referencia. Un presupuesto de una línea no es un presupuesto.
- El calendario de pagos, con el hito al que va ligado cada uno.
- El plazo de ejecución por escrito.
- Qué no está incluido: es tan importante como lo que sí. Licencias, tasas, mobiliario, electrodomésticos, proyecto técnico si hace falta.
- Cómo se tratan los imprevistos: qué pasa si al abrir aparece una bajante rota o un forjado que no aguanta. Lo correcto es comunicarlo con su precio antes de ejecutarlo, y que decidas tú.
Señales de que algo no va bien
- Piden más de la mitad por adelantado sin justificar pedidos concretos.
- El precio baja mucho si pagas en efectivo. Sin factura no hay garantía, ni boletín, ni a quién reclamar.
- No hay hitos, solo «vamos pagando».
- El presupuesto no dice marcas. Entonces el material lo elige el margen, no tú.
- No hay plazo escrito. Una obra sin fecha se alarga siempre.
Si estás comparando varias ofertas, tenemos una guía específica de cómo comparar presupuestos sin equivocarte.
Cómo lo hacemos nosotros
Presupuesto cerrado por partidas, con marca y referencia de cada material y el plazo por escrito. Pagos ligados a hitos verificables, no al calendario. Un último pago reservado a la entrega y al repaso. Y los imprevistos, si los hay, se te cuentan con su precio antes de tocarlos.
El detalle de lo que se instala está en nuestra memoria de calidades, y el desglose de lo que cuesta cada capítulo, en la guía de precio de una reforma integral partida por partida.
Te lo planteamos con la casa delante
En la visita medimos, vemos el estado real de las instalaciones y te entregamos presupuesto cerrado por partidas con su calendario de pagos, más el diseño 3D, modificable sin coste.
¿Quieres un presupuesto con las cuentas claras? Llámanos al 618 17 13 91 y vamos a verlo sin compromiso.
Reformas por zonas de Valencia
Trabajamos en toda Valencia, pero cada barrio tiene sus particularidades constructivas. Hemos preparado una página específica para las zonas donde más obra hacemos:
- Reformas en Ruzafa — fincas antiguas con suelo hidráulico.
- Reformas en Extramurs — Botánico, Arrancapins, la Petxina y la Roqueta.
- Reformas en El Carmen — casas de hasta 200 años en Ciutat Vella.
- Reformas en Sant Francesc — el metro cuadrado más caro de la ciudad, con edificios protegidos.
- Reformas en El Mercat — tejido medieval junto a la Lonja y el Mercado Central.
- Reformas en La Seu — el entorno de la Catedral, con la protección más alta de la ciudad.
- Reformas en La Xerea — el barrio noble: fincas de los años 20 a 40 y palacios.
- Reformas en El Pilar — Velluters, el antiguo barrio de la seda.
- Reformas en El Pla del Remei — fincas modernistas del ensanche, amplias y de techos altos.
- Reformas en Arrancapins — 12.472 viviendas y el 78 % anteriores a 1981.
- Reformas en La Petxina — el 80 % del barrio, construido entre 1921 y 1980.
- Reformas en Gran Via — finca de ensanche de 1900: altura, molduras y hidráulico.
- Reformas en El Botànic — barrio saturado turísticamente: qué obra tiene sentido ahora.
- Reformas en La Roqueta — fincas de los años 20 a 40 junto a la Estación del Norte.
- Reformas en Benimaclet — casas bajas con patio y pisos de los años 60.
- Reformas en Torrefiel — 11.635 viviendas, el 62 % de entre 1961 y 1980.
- Reformas en Orriols — el barrio con más rentabilidad de alquiler de la ciudad.
- Reformas en Benicalap — el segundo distrito más joven de Valencia.
- Reformas en Marxalenes — finca antigua con suelo hidráulico y techos altos.
- Reformas en Campanar — casco histórico catalogado junto a promociones de los 90.
- Reformas en Trinitat — 87 m² de media por redistribuir junto a Viveros.
- Reformas en Patraix — bloques densos levantados entre 1961 y 1980.
- Reformas en Nou Moles — parque construido en su mayoría entre 1961 y 1980.
- Reformas en Monteolivete — pisos ajustados de los años 60 junto a la Ciutat de les Arts.
- Reformas en La Raiosa — mitad del parque de los años 60 a 80 y alta densidad.
- Reformas en Malilla — bloques de los 70 y obra nueva junto al hospital La Fe.
- Reformas en Sant Marcel·lí — grupo de vivienda social de los años 50, de superficie ajustada.
- Reformas en Sant Isidre — VPO de los 70 y promociones de los 90 y 2000.
- Reformas en En Corts — bloques de los años 60 junto a Monteolivete y Malilla.
- Reformas en Benimàmet — pueblo dentro de la ciudad: casa baja, chalet y bloque.
- Reformas en Tres Forques — el 97 % del parque de 1941 a 1980, con déficit de aislamiento.
- Reformas en El Cabanyal — vivienda protegida y fachadas de azulejo.
- Reformas en La Malvarrosa — obra a pie de playa, con la salinidad como factor.
- Reformas en El Grau — finca portuaria, viviendas y locales.
- Reformas en Natzaret — pisos de los 60 y casas unifamiliares junto al puerto.
- Reformas en Ayora — pisos de 60 a 75 m² donde el aislamiento acústico manda.
- Reformas en La Creu del Grau — el 41 % del parque levantado en los años 60.
- Reformas en Mestalla — fincas amplias en el distrito de mayor renta.
- Reformas en Exposició — el barrio más caro del Pla del Real, con fincas amplias.
- Reformas en Ciutat Jardí — edificación abierta y casas unifamiliares.
- Reformas en L’Amistat — casas de cooperativa de 1928 y bloques junto a la universidad.
- Reformas en Penya-Roja — torres de los 2000: qué tiene sentido tocar y qué no.
- Reformas en Jaume Roig — pisos de 145 m² en el Pla del Real: calidades altas.
Y en la comarca: Godella, Rocafort, L’Eliana, Alboraya y Catarroja.
Precios de referencia sin IVA, actualizados a 2026 y sujetos a revisión previa visita técnica.






