Del solar a la llave: las once fases de una obra nueva

Casi todo el mundo que va a construir subestima lo mismo: no la obra, sino lo que va antes de la obra. La casa se levanta en unos meses; el camino hasta poder empezar a levantarla es la mitad del proyecto. Estas son las once fases, en orden, con lo que puede frenar cada una.

1. Estudio del solar

Antes de dibujar nada: qué permite construir el planeamiento en esa parcela. Edificabilidad —cuántos metros puedes construir—, ocupación —cuánta superficie de parcela puedes cubrir—, altura, retranqueos a linderos y usos permitidos.

Es la fase más corta y la más determinante. A veces la respuesta cambia por completo lo que el propietario tenía en la cabeza, y es infinitamente mejor saberlo aquí que con el proyecto pagado.

2. Proyecto básico

La casa definida en lo esencial: superficies, distribución, volumen y aspecto exterior. Es el documento que se presenta para pedir la licencia. Aquí es donde se decide la forma de la casa, que es la decisión que más dinero mueve de toda la obra: compacta en dos plantas sale más barata por metro que alargada en una sola.

3. Licencia de obra mayor

La tramita el Ayuntamiento y es la fase que no controla nadie del equipo. Tiene sus plazos, puede traer requerimientos de subsanación y cada requerimiento reinicia tiempos.

Esta es la fase que más se subestima. Cuando alguien te promete una casa en ocho meses, pregúntale si cuenta desde la firma del contrato o desde que hay licencia, porque la diferencia es sustancial.

4. Proyecto de ejecución

El detalle constructivo: estructura calculada, instalaciones definidas, mediciones y presupuesto real. Se puede ir avanzando en paralelo a la licencia. De aquí sale el presupuesto de verdad, el que se puede comparar partida por partida; lo anterior son estimaciones.

5. Movimiento de tierras y cimentación

Con el estudio geotécnico en la mano, no antes. El geotécnico dice qué aguanta el terreno y qué tipo de cimentación hace falta; en suelos buenos es una partida contenida y en suelos malos es la que más se dispara. Un precio cerrado de cimentación sin geotécnico es una adivinanza, y el que la paga eres tú.

6. Estructura y cubierta

La fase en la que la casa aparece de golpe y en la que el propietario, por fin, ve algo. También la que marca el ritmo del resto: hasta que no está cerrada la cubierta, lo de dentro no puede empezar.

7. Cerramientos y aislamiento

La envolvente. Es lo que decide el confort y la factura energética de los próximos treinta años, y es la fase donde no conviene recortar, porque es la única que no se puede mejorar después sin rehacer. Los acabados se cambian; el aislamiento no.

8. Instalaciones

Fontanería, electricidad, saneamiento, climatización y telecomunicaciones. Se ejecutan con los tabiques levantados y antes de cerrarlos. Cualquier cambio de criterio a partir de aquí —mover un punto de luz, añadir una toma— se paga dos veces: una por hacerlo y otra por deshacer lo hecho.

9. Acabados

Solados, alicatados, carpintería interior, pintura, cocina y baños. Es la fase más visible y la más larga en percepción, porque avanza despacio y con mucho detalle.

10. Urbanización exterior

Vallado, accesos, pavimentos, jardín y piscina si la hay. Es la partida que más se olvida al comparar presupuestos y la que más discusiones genera al final, porque suele quedar fuera del precio por metro de la casa.

Buena noticia: es también la que mejor admite dejarse para una segunda fase si el presupuesto aprieta. La casa se puede habitar sin el jardín terminado.

11. Fin de obra y documentación

Certificado final de obra, libro del edificio, boletines de las instalaciones y lo necesario para la licencia de primera ocupación y para dar de alta los suministros definitivos.

Esta fase parece burocracia y es lo que te hará falta el día que vendas la casa o el día que algo falle. Pide esos papeles y guárdalos.

Cómo leer un calendario de obra

Un plazo creíble tiene tres características:

  • Está dividido en fases, no es un número redondo. «Ocho meses» sin desglose es un deseo.
  • Dice desde cuándo cuenta. Desde la firma, desde la licencia o desde el inicio de obra son tres cosas muy distintas.
  • Incluye la tramitación o dice explícitamente que no la incluye. Las dos cosas son aceptables; lo que no lo es, es que no se mencione.

Así es como damos nosotros los plazos en la página de construcción de casas, chalets y adosados: por fases y con la tramitación dentro, aunque el número final parezca mayor que el de otro presupuesto. Prefiero que compares un plazo real con uno optimista a que descubras la diferencia a mitad de obra.

Preguntas frecuentes

¿Qué fases se pueden solapar?

El proyecto de ejecución con la tramitación de la licencia, y buena parte de instalaciones con acabados en zonas distintas de la casa. Lo que no se puede solapar es estructura con cerramientos, ni cerramientos con acabados.

¿Puedo visitar la obra?

Sí, y conviene. Lo que pedimos es que sea con cita y con casco: una obra en marcha no es un sitio por el que pasear. Además mandamos parte de avance por escrito con fotos, para que no dependas de ir.

¿Qué pasa si quiero cambiar algo a mitad?

Depende de la fase. Antes de instalaciones, muchas cosas son razonables. Después, casi todo implica deshacer trabajo hecho, y te diremos lo que cuesta antes de tocarlo, no después.

¿Y si la licencia tarda más de lo previsto?

Es la parte que no depende de nosotros. Lo que hacemos es no arrancar compras ni compromisos que dependan de una fecha que aún no es firme.

Reformas por zonas de Valencia

Trabajamos en toda Valencia, pero cada barrio tiene sus particularidades constructivas. Hemos preparado una página específica para las zonas donde más obra hacemos:

Y los pueblos del norte y del sur, con su propio parque de vivienda:

Y en la comarca: Godella, Rocafort, L’Eliana, Alboraya y Catarroja.

Precios de referencia sin IVA, actualizados a 2026 y sujetos a revisión previa visita técnica.

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