Abrir la cocina al salón es, con diferencia, la petición que más nos llega en réformes globales de piso en Valencia. Y tiene sentido: en una vivienda de 70 m² de los años sesenta o setenta, tirar el tabique que separa una cocina estrecha del salón cambia la casa entera. Entra luz de dos orientaciones, se gana sensación de amplitud sin ganar un solo metro y la vida doméstica deja de ocurrir en dos compartimentos.
Lo que casi nadie te cuenta es que abrir la cocina no es una partida, son siete. Y que el orden en que se ejecutan decide si la obra dura seis semanas o diez. Esto es lo que hay detrás, con los precios de partida que manejamos en reformas en Valencia.
1. Lo primero: ¿ese tabique se puede tirar?
En la mayoría de fincas valencianas de ladrillo de los años 60 y 70 la tabiquería interior no es portante: el peso lo llevan los muros de carga perimetrales y los pilares. Pero «la mayoría» no es «siempre», y hay dos casos que obligan a parar y mirar antes de picar nada.
El primero es la finca de muro de carga, habitual en Ciutat Vella, El Cabanyal y buena parte del Ensanche antiguo, donde algunos tabiques interiores sí trabajan. El segundo son las viviendas con vigueta de hormigón y bovedilla en las que el tabique, aunque no sea portante, está arriostrando el forjado.
La demolición de tabiquería parte de 1.300 € e incluye el derribo, el ensacado y el remate de los encuentros con techo y suelo. Si hay que abrir un hueco en muro de carga, la obra cambia de categoría: necesita cálculo estructural, dintel metálico y visado. Eso deja de ser una reforma de cocina y pasa a ser otra conversación, con proyecto técnico incluido.
2. El escombro y la subida de materiales
Poco glamuroso y siempre olvidado en los presupuestos ajustados. La carga, transporte y tasas de escombro parte de 700 €: ensacado, contenedor autorizado y vertedero homologado. La subida de materiales parte de 1.500 €, y sube en fincas sin ascensor, que en Valencia son muchas.
En un cuarto piso sin ascensor de Patraix o Nou Moles, subir a mano el mobiliario, el porcelánico y los sacos de mortero puede añadir varios días de obra. Preferimos decírtelo al presupuestar que descubrirlo juntos a mitad de ejecución.
3. La extracción: el problema que aparece después
Este es el error clásico de la cocina abierta. Se tira el tabique, queda precioso, y a las dos semanas el sofá huele a fritanga.
Al abrir la cocina al salón se pierde la barrera física que contenía los olores, así que la campana deja de ser un accesorio y pasa a ser una decisión de proyecto. Necesitas caudal suficiente, salida a shunt o a fachada según permita la comunidad, y conducto de sección correcta con el mínimo número de codos. Una campana de recirculación con filtro de carbón puede funcionar en una cocina cerrada; en una abierta, casi nunca es suficiente.
Merece la pena resolverlo en plano antes de comprar los muebles, porque la salida de humos condiciona dónde va la placa y, con ella, todo el resto de la distribución.
4. Fontanería y electricidad: se rehacen, no se parchean
Mover el fregadero cinco metros no es mover un grifo: es rehacer la bajante de desagüe con su pendiente y llevar las tomas de agua fría y caliente hasta la nueva posición. Por eso en reformas de cocina estas dos partidas van siempre juntas.
- Adecuación estructural y fontanería de cocina: desde 3.700 €. Nuevas tomas de agua, desagües para fregadero y lavavajillas y conexión a la bajante existente.
- Electricidad específica de cocina: desde 1.100 €. Circuitos independientes para horno, placa, lavavajillas y pequeño electrodoméstico, según normativa REBT.
- Rozas y regatas: desde 600 €.
- Cuadro eléctrico: desde 600 €, o desde 940 € el cuadro completo con magnetotérmicos y diferenciales de alta sensibilidad.
- Boletín eléctrico y certificación en Industria: desde 1.100 €. Sin él, la instalación no queda legalizada.
Una placa de inducción y un horno pueden pedir entre los dos más de 7.000 W. En una instalación de los años setenta con una única línea general, eso salta. Es la razón por la que en casi todas las réformes globales de finca antigua acabamos renovando el cuadro entero.
5. El suelo continuo: donde se nota si el trabajo está bien hecho
Cuando desaparece el tabique, el suelo de la cocina y el del salón pasan a ser el mismo plano y cualquier desnivel se ve a simple vista. En muchas viviendas antiguas la cocina estaba dos centímetros más alta por las capas acumuladas de solado.
- Levantado del suelo existente: desde 900 € en toda la vivienda, o desde 650 € si solo es una zona.
- Nivelación técnica del pavimento: desde 850 €, o desde 1.600 € con mortero autonivelante en toda la superficie.
- Suelo porcelánico, suministro e instalación: desde 3.600 €.
- Rodapié perimetral: desde 1.100 €, o desde 1.400 € el técnico de PVC de alta durabilidad.
Si la nivelación no aparece en el presupuesto que te han pasado, pregunta por ella. Es la partida invisible que separa un suelo que se ve bien de un suelo que además se pisa bien.
6. Techos, pladur y luz
Al unir dos estancias quedan a la vista los restos del tabique en el techo, y las instalaciones nuevas hay que esconderlas en algún sitio. El falso techo de pladur parte de 3.800 € y llega a 7.450 € en vivienda completa con estructura portante metálica, encintado y sellado listo para pintar. El pladur en zonas de ventanas parte de 1.500 €.
Y luego está el alumbrado, que es donde una cocina abierta se gana o se pierde. La instalación de puntos de luz y luminarias parte de 800 €. Con tres circuitos separados —general del techo, lineal bajo los muebles altos para la encimera y punto colgante sobre la isla o la mesa— la misma estancia funciona para cocinar a las ocho de la mañana y para cenar con gente el sábado. Es una partida pequeña en euros y enorme en resultado.
7. Muebles, encimera y electrodomésticos
- Obra de cocina: desde 3.400 €. Albañilería, alicatados y solados.
- Mobiliario de diseño: desde 8.700 €. Módulos bajos y altos, columnas para electrodomésticos integrados, herrajes de extracción total y bisagras con freno.
- Instalación y montaje: desde 1.600 €.
- Equipamiento de electrodomésticos: desde 2.900 €.
- Pintura plástica en blanco mate: desde 1.600 €; decorativa de primera calidad a dos manos, desde 2.900 €.
Cuando compares presupuestos, exige que separen la obra del mobiliario. Un «cocina: 5.000 €» sin desglosar no te sirve para comparar nada, porque no sabes si esos cinco mil euros son muebles con obra incluida o muebles a secas apoyados sobre lo que ya había.
¿Y cuánto cuesta al final?
Una cocina abierta bien resuelta dentro de una Réforme intégrale —con demolición, instalaciones nuevas, falso techo, suelo continuo, mobiliario y electrodomésticos— se mueve habitualmente entre los 18.000 y los 25.000 € de las partidas que hemos listado, sobre un total de obra media que parte de 58.350 € y llega a 94.160 € en reforma completa con dos baños, carpintería a medida y climatización.
Llevado a metro cuadrado, eso sitúa una reforma integral en Valencia en torno a los 875 €/m² con materiales incluidos como punto de partida.
Antes de tirar el tabique
Tres comprobaciones que ahorran disgustos: confirma por escrito que el tabique no es portante, decide la salida de humos antes que la distribución de muebles, y pide que el presupuesto separe obra, instalaciones y mobiliario en columnas distintas.
En Grupo DMH vamos a ver la vivienda, la medimos y entregamos presupuesto cerrado por partidas con materiales incluidos, más un diseño 3D del resultado que puedes modificar sin coste antes de que empiece la obra. Puedes hacer una primera estimación con nuestra calculadora de precio de reforma.
¿Quieres abrir tu cocina al salón? Llámanos al 618 17 13 91 y vamos a verlo sin compromiso.
Reformas por zonas de Valencia
Trabajamos en toda Valencia, pero cada barrio tiene sus particularidades constructivas. Hemos preparado una página específica para las zonas donde más obra hacemos:
- Reformas en Ruzafa — fincas antiguas con suelo hidráulico.
- Reformas en Extramurs — Botánico, Arrancapins, la Petxina y la Roqueta.
- Reformas en El Carmen — casas de hasta 200 años en Ciutat Vella.
- Reformas en Benimaclet — casas bajas con patio y pisos de los años 60.
- Reformas en El Cabanyal — vivienda protegida y fachadas de azulejo.
- Reformas en La Malvarrosa — obra a pie de playa, con la salinidad como factor.
- Reformas en El Grau — finca portuaria, viviendas y locales.
- Reformas en Patraix — bloques densos levantados entre 1961 y 1980.
- Reformas en Nou Moles — parque construido en su mayoría entre 1961 y 1980.
- Reformas en Ayora — pisos de 60 a 75 m² donde el aislamiento acústico manda.
- Reformas en Torrefiel — 11.635 viviendas, el 62 % de entre 1961 y 1980.
- Reformas en Orriols — el barrio con más rentabilidad de alquiler de la ciudad.
- Reformas en Benicalap — el segundo distrito más joven de Valencia.
Y en la comarca: Godella, Rocafort, L’Eliana, Alboraya y Catarroja.
Precios de referencia sin IVA, actualizados a 2026 y sujetos a revisión previa visita técnica.





